Inicio >> Listado de Entrevistas >> Entrevistas
Juan Lázaro /ICAL - El catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Javier Rivera

Javier Rivera Blanco: "Conocer el Camino sólo en sus últimos cien o ciento cincuenta kilómetros es pernicioso"

Carmen Viñas - El presidente de la Fundación Instituto Europeo Camino de Santiago aboga por difundir la ruta jacobe a su paso por Castilla y León a través de los nuevos modelos mediáticos y tecnológicos

Tras unos años de inactividad, la Fundación Instituto Europeo Camino de Santiago retoma sus propósitos fundacionales de la mano de un nuevo patronato y presidida por Javier Rivera Blanco, catedrático de Teoría e Historia de la Arquitectura de la Universidad de Alcalá. Para el también Premio Castilla y León de Conservación y Restauración del Patrimonio 2006, la difusión del Camino en Europa aún es insuficiente, por lo que aboga por hacer uso de las nuevas tecnologías y modelos mediáticos.

¿La Fundación Instituto Europeo Camino de Santiago vuelve con fuerzas renovadas?

Sí, claro. Se ha renovado el patronato, se están cambiando los estatutos y pretendemos darle una nueva vida. La Fundación nació en 2002 y tuvo continuidad hasta hace dos años, que dejó de funcionar. Sus fines son, en concreto, dedicarse al estudio del Camino de Santiago, crear un archivo documental, defender la conservación y restauración del Camino, sobre todo del francés, difundirlo a nivel europeo y regional, dinamizar actividades culturales en su entorno, crear una red española o europea de intercambio cultural y, sobre todo, investigar los aspectos culturales y sociales del camino fomentando las nuevas tecnologías. Ahora, vamos a intentar llevar adelante esos fines con otros nuevos.

Uno de los proyectos que afrontarán este año consiste en crear una red social de peregrinos, ¿será como ‘Facebook’ o ‘Tuenti’?

Será una red digital que a su vez creará una red social de caminantes en el Camino y que quiere actualizar toda la información, sobre todo en Castilla y León, pero también desde Francia, en lo relativo a albergues, monumentos, atención sanitaria. Es decir, vincular los albergues entre ellos a través de esta red. De lo que se trata es que los peregrinos puedan introducirse en la red e intercambiar información y demandarla, en el sentido de que va a quedar un banco de datos para que se sepa permanentemente quien ha pasado por la red, quien ha dejado mensajes, quien quería información concreta. Sí, sería como un ‘Facebook’, pero del Camino de Santiago.

La sede de la Fundación se encontrará en La Peregrina, actualmente en restauración. ¿Cuándo prevén instalarse allí?

A finales del verano nos la van a entregar restaurada, en un proyecto financiado por el Ministerio de Vivienda, la Junta de Castilla y León, la Diputación de León y el Ayuntamiento de Sahagún. El objetivo es que una vez concluida la restauración se recupere el monumento para la colectividad. Hay intención de instalar las siguientes actividades en su interior: una exposición permanente sobre grandes personalidades que han realizado el Camino; exposiciones temporales de fotografías, cuadros, documentación; un archivo y una base documental de todo lo que haya escrito sobre el Camino de Santiago, sobre todo del francés, y de una biblioteca que empezaremos a formar.

¿Y no es suficiente con el Centro de Documentación y la Biblioteca que existen en San Zoilo?

La conozco desde hace unos años, y es una buena biblioteca presencial, para estar allí, pero nosotros lo que queremos hacer, sobre todo, es una biblioteca de intercambio digital, de intercambio informático, de manera que alguien desde Argentina o Australia, nos pida datos, planos o imágenes sobre una etapa, por ejemplo, y podamos transmitirle ese contenido a través de ese banco de datos. Las nuevas tecnologías es lo que va a marcar la Fundación.

¿Cómo definiría el estado de los bienes patrimoniales del Camino en Castilla y León?

En general es bueno, aunque queda mucho trabajo que hacer todavía. Sobre todo hace falta una norma, que ya existe, pero aplicada de verdad, que es la de Patrimonio de la Humanidad, para que en 300 metros alrededor del Camino no se hagan construcciones contemporáneas, o que si se hacen, se hagan protegiendo y vigilando el Camino, de acuerdo a las comisiones de patrimonio. Estamos viendo en muchos lugares que están levantando naves, en Santo Domingo de La Calzada quieren hacer una autopista paralela que va a destruirlo en parte, tenemos una zona que es sensible, después de Sahagún, en El Burgo Ranero, donde va a pasar el AVE, con lo cual se está estudiando mucho el impacto ambiental... Está bien conservado en cuanto a sus monumentos fundamentales. Está peor el propio Camino, que está disgregado en muchas de las etapas, que tiene complicaciones para pasar de un lado al otro. Afortunadamente se ha abierto ya la pasarela a la entrada de León, pero quedan zonas muy peligrosas, por ejemplo el Cebreiro. Todos los años tenemos noticias del fallecimiento por atropello de algún peregrino.

¿Cuál es el mejor y cual el peor conservado?

En la lista de los mejores podemos hablar de las catedrales, que están bastante bien, gracias a que se ha hecho en ellas unas inversiones enormes. De los más degradados, hay que restaurar San Lorenzo de Sahagún, algunos puentes y, sobre todo, demandaría más atención al Camino físico.

En alguna ocasión ha planteado que se podría preservar el patrimonio si instituciones u empresarios instalan en ellos sus negocios, al igual que hacen ya algunos países europeos. ¿Podría aplicarse en Castilla y León?

Sí, y es absolutamente necesario. Nosotros defendemos que muchos monasterios abandonados podrían convertirse en residencias para la tercera edad perfectamente, con lo cual se garantizaría su supervivencia durante muchos años más. El problema es que no es tan fácil. El Camino arraiga población, crea albergues, pero es estacional, solo sobrevive durante el verano, entonces es necesaria otra actividad. En este sentido sí que sería necesario mayor apoyo incluso de las administraciones para la inversión privada.

¿Qué cambiaría para que el Camino se convirtiese en fuente de recursos?

Una de las primeras cosas que había que pedir es que las administraciones locales no sean las gestoras de los albergues, sino que pasen a la iniciativa privada, que va a generar recursos, empleo, bienestar. Otro factor es multiplicar la difusión del Camino, se está realizando muy bien en los últimos años, pero hay que insistir en Europa. Es cierto que vienen coreanos, australianos, pero son mínimos comparados con los franceses, alemanes o italianos. Hay que promocionarlo a través de los nuevos modelos mediáticos como son el teatro, el cine, la literatura, que tienen enorme repercusión. Los medios de comunicación también son fundamentales en la difusión y aprecio del Camino y estáis haciendo una gran labor en los últimos tiempos.

¿Cómo se puede fomentar el intercambio con los países más cercanos y con gran aceptación del Camino como Francia o Alemania?

La Fundación quiere desarrollar la investigación en los caminos de peregrinación, no solo en España. Tenemos que vincularnos a los lugares de peregrinación europeos y universales. Tenemos que hacer conciertos de investigación con Jerusalén, Roma, el Monte de Saint Michel y crear una especie de obligación para los que tengan afición al senderismo, o tengan fe, o necesidad cultural, obligarles a intercambiar todos los caminos de peregrinación. Esto nos permitiría estrechar nuestros lazos con otros países, y multiplicar el interés por la peregrinación sea por los motivos que fueren. Queremos hacer una gran guía muy moderna sobre el Camino, porque la más importante se realizó hace 40 años y está ya un poco obsoleta.

¿De qué adolecen las investigaciones sobre el Camino?

Quizá de excesiva búsqueda del turista más bajo social y culturalmente. Aunque el Camino suele realizarlo una persona que tiene casi siempre motivaciones culturales, las guías son muy sumarias, muy poco documentadas o quizá pensadas para una persona que está pocas horas en una ciudad. Nosotros queremos incorporar en ese banco de datos toda la documentación que se pueda estudiar con tranquilidad, no una vez que hayas iniciado el viaje. Por ejemplo, no sabemos nada o muy poco del paisaje histórico del Camino de Santiago o de cómo se organizaban los territorios, qué cultivos había, qué vegetación, qué flora, qué fauna. Todo eso queremos estudiarlo y acercarlo al presente.

¿Y estudios sociológicos o económicos? Porque da la sensación de que tampoco hay demasiados...

Hay poquísimos, de tal manera que todos sabemos que van a pasar unos 200.000 peregrinos este año, pero no tenemos ni la menor idea de cuantos pasan en coche, cuantos van en tren, o en otros medios. Hemos estudiado muy mal el origen, las características, la inversión económica que hacen en cada etapa por cada medio, y ese es un campo que tenemos que potenciar totalmente.

¿No es una pena que Europa mire tanto hacia el Camino y la mirada no sea recíproca?

Es verdad, sí. Además estamos tomando la mala costumbre de seguir uno de los dictámenes del propio Camino, una de las bulas pontificias que dice que se puede ganar la Compostelana realizando solo los últimos cien kilómetros, con lo cual, pues el Camino queda constreñido casi al final, a muy poco real de él. Tenemos que concienciar de que el Camino no solo es esa parte, sino todo lo que discurre por España en sus diversas variantes de caminos, y que viene de Francia, Italia y Alemania, con lo cual, quien verdaderamente quiere hacer el Camino por los motivos que fueran, tendría que buscar la fórmula de hacerlo en varios años y salir de estos países.

Precisamente, empieza a haber voces que abogan por un replanteamiento de la Compostelana, ¿qué opinión tiene al respecto?

El camino no sólo son los 100 kilómetros, sino un itinerario cultural que se desarrolla desde el siglo X hasta nuestros días y que tiene numerosísimos lugares de origen y de desarrollo, por eso conocerlo sólo en los últimos cien o ciento cincuenta kilómetros es pernicioso, no es completo. Está bien para los que vayan por motivos religiosos y quieran obtener la Compostelana, pero los que lo hagan por motivos culturales o deportivos, deberían hacerlo mucho antes.
Juan Lázaro / ICAL
El catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Javier Rivera
Juan Lázaro / ICAL
El catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Javier Rivera